Comer para Activarte

COMER PARA ACTIVARTE

Tabla de contenidos:

¿Cómo comer para potenciar tu neurotransmisor de activación?

Ahora que tienes los resultados de tu test en mano, es posible que te comprendas mejor pero puede ser que te estés preguntando ¿Y qué puedo hacer a nivel práctico para realzar mi forma de actuar, de ser y de reaccionar ante el mundo?

Como sabes, los profesionales que formamos parte del equipo de DAGGAS, estamos a tu disposición para acompañarte en tu camino evolutivo hacia un ser más equilibrado y a gusto consigo mismo.  Cada uno somos especialistas en nuestro campo y, hoy te voy a hablar del aspecto nutricional de tu neurotipo de una forma resumida y muy práctica.

¿Tus resultados te indican que te activa la Dopamina?  

Será aconsejable incluir alimentos ricos en dos aminoácidos llamados tirosina y fenilalanina en tu dieta ya que asegurarán que tengas suficiente de este neurotransmisor para activarte.  Unos ejemplos serían la espirulina, la soja y todos los alimentos a base de soja, huevos, aves de corral, alimentos de mar, carnes, lácteos (especialmente requesón), aguacate, plátano, frutos secos (especialmente almendras), semillas, frijoles, cacao, café, té verde, cúrcuma, verduras de hoja verde, almendras, cacahuetes, alubias de lima, semillas de calabaza y de sésamo. 

Eso sí, tendrás que tener cuidado con la ingesta de sustancias estimulantes ya que en exceso o si notas que te hacen mucho efecto, promueven el paso de dopamina a hormonas adrenales, lo cual te podría dejar sin tu mayor “botón” de activación.

Vigila que no te falten proteínas de calidad en la dieta.  Si comes proteínas de origen animal (carne, pescado, huevos o lácteos) eso es fácil.  La manera de hacer esto, si sigues una dieta vegana, es asegurar una combinación a lo largo del día de legumbres, semillas o frutos secos y cereal integral. 

¿Tus neurotransmisores principales de activación son los adrenales?

La noradrenalina y la adrenalina son unos neurotransmisores que derivan de la Dopamina.  Todas las medidas detalladas en el apartado anterior que nutren a la Dopamina, de forma indirecta, acabarán proporcionando a tu cuerpo la noradrenalina y adrenalina que tanto añoran tus neuronas.   Hay que añadir a esto que es indispensable la presencia puntual de cortisol para estimular esa vía de fabricación de los neurotransmisores adrenales. 

Para ti, el concepto de “estrés positivo” o eustrés es básico.  Este equilibrio delicado de fabricación de cortisol – suficiente para fabricar adrenalina pero no demasiado para acabar en distrés – es tu meta.  Con la alimentación se puede sacar el cuerpo de su zona de confort a través del ayuno intermitente, exigiendo una cierta flexibilidad metabólica o jugando con las horas de deporte en relación a las horas de comida.  Ten en cuenta que a tus células les es muy fácil usar glucosa como fuente de energía.  Si los niveles de glucosa bajan (por llevar unas cuántas horas sin comer o por haberlos gastado con el movimiento físico) y le pides a tu cuerpo seguir funcionando, le obligas a quemar grasas como combustible.  Esto pone un poco de estrés al cuerpo que, mientras no te pases, notarás como un estímulo positivo.   Una vez domines el ayuno intermitente, puedes seguir avanzando hacia ayunos más prolongados o cíclicos a lo largo de la semana.  Como persona adrenal que eres, esto te estimulará (siempre que no te pases). 

En cambio, en épocas de estrés extremo, no sería aconsejaría pasar muchas horas sin comer y te animaría a mantener tus niveles de glucosa estables mediante ingestas de cereales integrales, tubérculos,… aunque sea en pequeña cantidad, en cada comida.  No queremos sobre-estresar

¿Eres sensible al glutamato?  

Estás de suerte.  En la sociedad actual en la que vivimos, es mucho más difícil que te falten alimentos que te activen.  ¡De hecho, tienes más bien riesgo de que te sobre!  

Los neurotransmisores Glutamato y GABA se interconvierten y, asegurando una buena ingesta de carbohidratos en tu dieta, favorecerás la acción de una enzima llamada GABA transaminasa que transforma GABA a Glutamato.  Al menos que tomes una decisión consciente de evitar los carbohidratos en tu día a día, lo más probable es que estés ingiriendo suficientes para asegurar unos buenos niveles de glutamato.

De forma natural vamos a encontrar glutamato en leche y quesos, pollo, vacuno, salmón, tomates, guisantes, brócoli, patatas y champiñones.   Toda proteína animal, col, perejil, espinacas, legumbres y los cereales integrales son ricos en el aminoácido glutamina, que tu cuerpo podrá usar para fabricar tu principal neurotransmisor de activación y asegurar que tengas lo que necesitas para motivarte.

Si a esto le sumamos, la presencia de glutamato como aditivo alimentario de muchos alimentos procesados, en forma de ácido glutámico (E-620), glutamato monosódico (E-621), glutamato monopotásico (E-622), glutamato potásico (E-623), glutamato amónico (E-624) y glutamato magnesico (E-625) como potenciadores de sabor,  ingerimos precursores de este neurotransmisor en cada paquete de patatas chips “con sabor a….”, en las sopas de sobre o pastillas de caldo.    Es muy importante, como sensible a glutamato que eres, que evites estos aditivos en todo lo posible.  Es muy fácil que te sobre-estimules con ellos, mucho más que tus compañeros dopaminérgicos o adrenérgicos.  Lee etiquetas y evita todo lo que se esconde detrás de palabras como extractos de levadura, proteína de levadura o proteína hidrolizada.

Una reflexión final:

Después de encontrar “tu” forma de comer y aplicar los pequeños cambios, verás que no te faltarán recursos para ponerte en marcha en lo que sea que te propones en la vida. Si aun así, quieres unas pautas personalizadas, echa un vistazo a los otros productos de nutrición que ofrecemos en la página web de DAGGAS, los cuales te guiarán para sacar lo mejor de tu neurotipo a través de la alimentación.

Y en este otro post, Comer para gestionar el estrés, hablo de qué alimentos te pueden ayudar a parar ¡que también es necesario de vez en cuando!

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Carolina Harboe

Carolina Harboe

Tecnóloga de Alimentos y Máster en Dietética y Nutrición.  Tiene más de 10 años de experiencia asesorando en pautas personalizadas de salud basadas en la alimentación. Es una apasionada de la sanación a través de la comida, las distintas formas de cocinar, la fitoterapia, la ortomolecular y otros suplementos. Su trabajo en el equipo de DAGGAS consiste en ayudar a sacar lo máximo de tu Neurotipo y a equilibrar las posibles alteraciones de neurotransmisores a través de la alimentación y la suplementación. Si quiere saber más contacte con Carolina
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